En cada esquina de Río Grande ...... está RAMÓN DE AMÉRICA

Escribime : ramondeamerica@yahoo.com.ar  

Ojalá que llueva café

Ramón Agustín Barrientos es cafetero. Es conocido como "Ramón de América". Con su andar cansino y su singular simpatía es amigo de todos. Es esperado en las oficinas públicas y en los comercios de la ciudad para poder deleitar su rico café, del que no revela el secreto de su manufactura. Ramón es un personaje incorporado al paisaje ciudadano.

 

¿Siempre estuvo en el rubro gastronómico?

Sí, yo me crié en Buenos Aires y allí de chico entré de lavacopas a un bar, llegué a ser socio, socio gerente, tuve confitería, restaurante, y en el año 1980 pasó la autopista 25 de Mayo por el lugar donde yo tenía la Confitería Caballito Blanco, en esa época, mayo del 80, cuando se hizo la autopista me indemnizaron, pero tardó tanto tiempo en que me pagaran que la plata me la comió la inflación, y me compré un pequeño negocio pero las cosas me fueron mal y después me vine a Tierra del Fuego en 1984, donde tenía unos conocidos, lo conocía al Rafa, al cuñado, y me vine porque había comentarios de que esto era un paraíso, y cuando llegué, uno que había sido comerciante, mira lo que puede hacer y yo me dije que me iba a poner a vender café, algunos me decían que estaba loco, pero me puse a hacerlo y con el tiempo veo que no me equivoqué, ya que hoy me mantengo de esto y llegué a algo.


¿Cómo empezó a realizar esta tarea?
Empecé a salir con una bolsita con cuatro termitos, acá no había termos y había que traerlos de Buenos Aires, una vez estuve sin poder trabajar porque no había termos y no me llegaban de allá, cuando salía los cuatro termos me duraban diez minutos y tenía que volver a cargar, luego anexé el temas de los sandwich porque la gente me preguntaba si no tenía algo para comer. Después fui pensando y consultando y un día hablando con Tison me dijo que me iba a traer de Buenos Aires un carro, y comencé a andar con el carro aunque renegaba bastante porque las calles no estaban pavimentadas, había mucho barro y hielo, allí cargaba 15 termos y luego llegué a poner hasta cuatro carritos para lo cual tenía vendedores, luego ellos se pusieron solos, como el Moncho, otros hicieron un peso y se volvieron al norte.

¿Quién le puso Ramón de América?
Cuando llegué y comencé a vender café hice una amistad con Radio Nacional, entonces Mingo Gutiérrez, con el Chapu Ferreyra y los muchachos me hacían pasar al estudio y yo hablaba y hacía mi publicidad, y Mingo creo que me dijo, ya no recuerdo bien, pero allí quedó Ramón de América, me había gustado el título, de lunes a viernes pasaba y hablaba, igual que en Canal 13 en el programa de la tarde En Casa, con Guillermo Del Oro, Gustavo Coppola, Elías Rolando.
Su vida luego tuvo un giro especial porque por enfermedad de su hija tuvo que viajar a Francia.
Mi hija nació el 19 de diciembre de 1987, y a los dos meses la llevamos al Hospital de Niños en Buenos Aires allí la operaron, le hicieron un transplante de vías biliares, pero seguía mal y la única opción era salir del país, ya que nadie le daba la esperanza de que se salvara, ni siquiera cuando llegamos a París en 1989, decían que era imposible, nuestro caso lo aceptó una doctora que era la Directora del Hospital de Bordeaux, y le hicieron allí un transplante de hígado y a los seis meses estaba totalmente recuperada.


En ese tiempo aquí en Río Grande todos me querían ayudar, yo vendí una casa en Bº Mutual y una camioneta nueva, pero eran momentos muy críticos y la plata no alcanzaba y no valía nada por la inflación, todos me ayudaron mucho y una empresa aportó los pasajes y me fui con mi señora y mi hija. Estuvimos en Francia dos años, un año para encontrar el donante y un año para saber qué resultado daba, allí por medio del gobierno trabajé en una empresa, era la primera vez que le daban la posibilidad a un extranjero, pero a nuestro caso le habían dado mucha publicidad a través de los medios de comunicación, incluso me hicieron un reportaje en la Cadena Uno de París, en el programa Ushuaia, me dieron la difusión que aquí en Argentina no me dieron, porque aquí sólo salió una nota en Clarín que no se veía, en Francia le dan mucha importancia a la salud, el 21% del presupuesto estatal es para la salud.



Los diarios de Francia narrando la historia de María Belén

¿Tendría que volver a llevar a Francia a su hija para algún control?
Sí, nos enviaron una carta para que vayamos a hacer un control porque quieren ver el estado de la nena, pero me es imposible, el pasaje me sale $4.500.- y tenemos que dejar parado el asunto de mi trabajo porque yo no tengo reemplazante.



¿Cuándo regresa de Francia realiza el mismo trabajo?
Cuando volví todos me recibieron con los brazos abiertos, en Francia ya no me podía quedar porque el gobierno es muy estricto y tenía permiso de estar por dos años, al otro día de llegar de nuevo a Río Grande me puse a vender café, fui a Municipalidad, a Rentas, para ponerme al día con los impuestos, debía una fortuna y tuve que pagar todo, salí con el carrito y me fue bien, había otros vendedores, El Moncho, El Chaqueño, Oscar, pero yo era la figura de acá, estaba incorporado al paisaje, creo que por mi forma de ser, creo que caí simpático, yo trato de atender a todos bien, a pesar de que algunos a veces andan con problemas y no están bien, yo los acepto y trato a todos bien.



¿Cuándo comienza a andar en cuatriciclo?
En 1993, era más fácil, más rápido, en el 95 lo cambié por el que tengo actualmente.


¿De dónde surge la idea del techo en el cuatri?
A Mario, que tiene negocio en Rosales, casi Thorne, le pedía que me hiciera un techo, lo estuvimos estudiando, cuadrado quedaba feo, no lo podíamos cerrar, y después salió el que tengo ahora que me frena la lluvia y un poco el frío, yo tengo que salir todos los días así llueva, nieve, nunca falté, he salido con 39 de fiebre y siempre he salido.

¿Quiénes son sus clientes?
Gente de todos lados, pero no los puedo atender a todos, hago sólo la mitad, ya no ando como antes, con el paso del tiempo parece que estoy más cansado, ando más lento, antes con el carrito creo que andaba más que ahora con el cuatri, creo que también charlaba menos porque no tenía tantos amigos como tengo ahora, todo el mundo me saluda, hasta los políticos de Ushuaia.
Hay muchas personas que cambian cuando suben al ámbito político, antes no tenían nada, luego tienen algo que le da la política y ya no son los mismos, hay otros que no cambian. También están los políticos que te piden un café y a veces ni te lo pagan, y un humilde saca un peso y te compra un café.


¿Hasta cuándo piensa que va a seguir vendiendo café?
Hasta que tenga fuerza, a veces pienso en poner un negocio, pero tengo miedo de que me vaya mal, como en este me va relativamente bien, no lo quiero cambiar, además no es lo mismo ir a buscar el cliente a que el cliente venga.


¿Cómo es su día?
Nos levantamos a las 6 de la mañana para preparar todo y arrancamos cerca de las 10, y termino cerca de las 21, 21:30, pero en el día siempre paso por mi casa varias veces, aunque el día se hace largo porque estoy casi 12 horas en la calle.


¿Cuáles son las preocupaciones que ve en la gente?
Todos hablan de los problemas económicos, el ajuste en la administración pública afectó más que nada al comerciante, todos hablan de sus problemas, la gente importante y la gente humilde, todos me cuentan sus cosas, hay algunos que me esperan, no para tomar el café sino para hablar, para preguntarme cosas, al andar por todos lados estoy muy informado. Creo que la gente necesita trabajo, eso tendrían que solucionar los políticos, al igual que el tema del puerto, creo que se necesita.

 

Ficha personal

 
Ramón Agustín Barrientos nació el 28 de agosto de 1950 en San Luis de Pamar, provincia de Corrientes. Está casado, tiene 3 hijos y 2 nietos.

N.de R.: Su esposa falleció en el año 2001, y actualmente reparte su tiempo entre su trabajo y la crianza y cuidado de su hija María Belén.