pintura-argentina

Pintura argentina: historia y evolución

Autor: Said Silvestre
Fecha de publicación: junio 10, 2021

La pintura es una de las artes más importantes y vistosas de las que disfrutamos en nuestro país, y no son pocos los pintores argentinos que han conseguido destacar más allá de nuestras fronteras. La importancia de los pintores de la tercera década del siglo XX se hace patente en la revolución que supusieron aquellas vanguardias en el arte argentino. Y es que, como suele ocurrir con casi todo en esta nación, las distintas artes se nutren y se combinan entre sí para influenciarse y crear nuevas formas de entender, exponer y disfrutar la realidad. Así mismo, la pintura argentina ha recibido influencias del arte europeo e indoamericano desde hace siglos, por lo que es natural que muestra una variedad tan grande, convirtiéndose en una muestra exuberante de lo que supone el arte, como recipiente de la combinación de diferentes culturas.

La historia de la pintura argentina es amplia y bastante compleja, sobre todo en los últimos siglos. No es nuestra intención recabar en este breve artículo todo lo que ha supuesto una revolución o un paso adelante en este arte. La misión que nos planteamos es, más bien, estructurar de manera sencilla y entendible todo lo que la pintura argentina ha ido logrando a lo largo de su historia. La evolución que se ha llevado a cabo durante los últimos siglos, pero también las raíces precolombinas, e incluso prehistóricas, que la hacen tan especial. Nuestro país puede presumir de poseer numerosos ejemplos de obras de arte reconocidas a nivel mundial, y por supuesto, también artistas que han logrado destacar y ponerse al nivel de cualquier genio internacional. Si bien el cine y la literatura, e incluso la música, parecen destacar más en Argentina, la pintura tiene un papel preponderante dentro de las artes. Con este artículo queremos darle el lugar que se merece y crear una introducción para que cualquier persona, tanto del país como de fuera, pueda acercarse a la realidad de la pintura argentina y su historia.

Prehistoria y pintura precolombina

Si nos retrotraemos mucho en el tiempo podemos encontrar algunos ejemplos imperdibles de arte ya en el periodo Paleolítico. La conocida como Cueva de las Manos, situada en la provincia de Santa Cruz, destaca por las pinturas rupestres que hay en sus paredes, que fueron catalogadas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO  y suponen seguramente uno de los ejemplos de arte prehistórico más importantes de toda América del Sur. No debemos olvidar tampoco el conjunto pictórico al norte de Córdoba, con más de 30.000 pictogramas, uno de los más densos del mundo. La evolución de la pintura argentina hasta la era precolombina de nutre posteriormente del arte indoamericano. La mayoría de obras se mantienen en piedras o cerámicas pintadas, muy al estilo de las otras piezas precolombinas encontradas en países y territorios cercanos.

Características de la pintura argentina

Durante el tiempo que Argentina se mantuvo bajo el dominio del colonialismo español, la mayor influencia para el arte y la pintura dentro del territorio fueron los libros de arte que trajeron consigo los propios españoles, en muchos casos sacerdotes. Así, el arte de la era colonialista se centra en las iglesias, con oleos, lienzos y cuadros que representan imágenes cristianas. Posteriormente, ya en época de la Independencia, el arte argentino comienza a destacar por sí mismo y a separarse del europeo, aunque con una innegable influencia del mismo. Lo más curioso es que a principios del siglo XIX, en plena era de aperturismo, los principales artistas argentinos eran extranjeros que se quedaban a vivir en este territorio, como Emeric Essex Vidal o Carlos Pellegrini, acuarelistas y litógrafos de gran calidad.

La pintura argentina comienza su auge a mitad del ya nombrado siglo XIX, basándose primero en un naturalismo bastante cerrado, para ir abriéndose posteriormente, con la llegada de nuevas influencias. Las escenas costumbristas eran también bastante comunes en aquel siglo XIX. Algunos artistas también optaron por el romanticismo y el clasicismo a finales de ese siglo, y por supuesto, las vanguardias fueron las grandes protagonistas al inicio del siglo XX. Gracias a la llegada de nuevos artistas y de corrientes a través del Salón de las Bellas Artes y diferentes exposiciones, el arte argentino inhaló nuevos bríos, tendiendo al cubismo de Picasso en algunos casos, o a la abstracción en otros. Los artistas solían ser multifacéticos, tanto pintores como escultores o artistas plásticos.

Obras y autores

A través de estos últimos dos siglos, Argentina ha ido desarrollando un arte propio, con indudables influencias europeas y americanas, pero con un sabor único. De hecho, durante mucho tiempo algunos artistas considerador que todo el arte del siglo XIX pecaba de ser “nacionalista”, en un intento por defender esa nueva identidad nacional que Argentina había conseguido. El primer pintor autóctono que obtiene gran reconocimiento es Carlos Morel, quien destaca en la mitad del siglo XIX con obras como Combate de caballería en la época de Rosas. También hay que hablar de Prilidiano Puyrredón, uno de los artistas más destacados del siglo XIX en el país por obras como Capataz y peón de campo. Ya a finales de ese siglo, gente como Eduardo Schiaffino o Eduardo Sivori se convierten en referencias artísticas ineludibles, por obras como El Reposo o El Despertar de la Criada, respectivamente.

Ya en el siglo XX, la entrada de las vanguardias amplia mucho el horizonte de la pintura argentina. Artistas como Martín Nalvarro, Walter de Navazio o Fernando Fader convierten al país en toda una potencia pictórica. Se van creando diferentes grupos, con propuestas totalmente distintas, y apareciendo obras clave como Corral de Cabras, La Fraternidad o Vieja Quinta, esta última de Norah Borges, una de las pocas pintoras argentinas que han logrado destacar en un mundo predominantemente masculino. Las vanguardias provocaron que, a partir de la segunda parte del siglo XX, Argentina se convirtiera en un crisol de tendencias pictóricas, con muchos artistas de estilos diferentes.

Pintura argentina en la actualidad

La pintura, como pasa con la mayoría de artes, es un ente vivo que va cambiando y evolucionando, pero eso no significa que siempre se mira al futuro. De cuando en cuando, un grupo de artistas deciden basarse en lo antiguo, en el pasado, para recobrar la esencia que creen perdida. Y eso es lo que ha ocurrido en las últimas décadas en Argentina, donde las vanguardias han perdido un poco de peso frente a unos nuevos artistas que apuestan por volver al clasicismo y recuperar las viejas formas de pintura. Gente como Guillermo Kuitca, Víctor Grippo, Adriana Minolliti o Diana Dowek, entre muchos otros, han logrado dar un soplo de aire fresco al arte argentino. Así mismo, el bonaerense León Ferrari logró en 2007 ser premiado con el León de Oro en la Bienal artística de Venecia, una de las más prestigiosas del mundo.